Problemas de Pareja

La terapia de pareja es necesaria cuando dos personas se quieren pero existen dificultades que les impiden crecer y disfrutar de la mutua compañía ayudándose uno al otro a ser felices. Las razones por las que esto puede suceder son muchas. Pueden existir problemas estructurales en el comienzo que afloran tarde o temprano. Puede haber problemas relacionados con el carácter, la personalidad y el pasado de uno o de ambos componentes. Pueden aparecer factores estresantes naturales en la evolución cronológica o factores inesperados como accidentes y enfermedades que afecten a la pareja debilitándola o fortaleciéndola. Por último pueden aparecer crisis resultado de cambios evolutivos, problemas no resueltos y factores estresores de tipo familiar, social, laboral o económico por citar algunos.

Lo que nos une y separa en la relación de pareja

La similitud en los valores, en las aficiones e intereses y en el nivel social, económico y cultural serán un factor positivo y las diferencias en la personalidad pueden sin embargo unir a la pareja. Afinidades en lo básico y diferencias complementarias es lo deseable. El punto de partida y el modo de ir construyendo la relación durante los primeros días y meses, será importante porque en este periodo inicial se está formando el núcleo de la relación y sobre este núcleo se creará el cuerpo de la pareja a través de experiencias cotidianas donde lo pequeño y los detalles se van imbricando entre ellos y sobre el pasado conformando el vínculo vivo que es la relación romántica y madura.

Lo que une a las parejas es lo siguiente:

  • El deseo de unión sexual y del intenso placer que esta produce.
  • La necesidad y el deseo de amar y de ser amados.
  • La posibilidad de abrirnos y mostrarnos en profundidad a otra persona.
  • La visibilidad psicológica que nos proporciona la auto-revelación y mirada del otro.
  • El deseo de reconocimiento como hombres y mujeres y como personas.
  • La compañía y con ella la reducción del sentimiento de soledad.
  • La búsqueda de seguridad.
  • La admiración.
  • La búsqueda de felicidad.
  • El deseo de tener hijos y formar una familia.
  • El respeto, el cariño y el buen trato.

Lo que separa a las parejas es:

  • Descuido permanente de lo pequeño.
  • Soberbia, orgullo y competitividad donde debe existir complementariedad.
  • Creencias erróneas sobre las que se asientan actitudes negativas.
    • Confundir el amor con el enamoramiento.
    • Confundir amar con ser amado.
    • Creer que el hombre o la mujer deben ser y actuar como nosotr@s.
    • Divinizar el amor. “El amor todo lo puede”.
    • Creer que la vida en pareja no necesita ser aprendida.
    • Pensar que casarse o tener un hijo solucionarán problemas.
    • Pensar que los problemas se resuelven solos.
    • Pensar que podemos cambiar a la otra persona.
    • Creer que la pasión muere a los pocos meses y el enamoramiento con ella.
  • Infidelidad ante la decadencia de la relación.
  • La falta de autonomía de uno o de ambos.
  • La falta de autoestima.
  • Los hijos difíciles junto a actuaciones y actitudes ineficaces.
  • Mala comunicación de las emociones, sentimientos y pensamientos:
    • Represión de la ira y/o expresión irrespetuosa y explosiva.
    • Ocultación del dolor.
    • No expresión del temor y los miedos. (asociamos el hecho de tener miedo y expresarlo con la humillación y una pérdida de dignidad. Por el contrario, relacionamos la mentira y el fingir que no sentimos lo que sentimos: el miedo, con la fortaleza de carácter.)
    • La dificultad para aceptar y expresar las emociones positivas como el amor, la alegría, la emoción, el deseo.
    • El miedo y la incomodidad ante las expresiones positivas y amorosas de los demás hacia nosotros.
    • Nuestra dificultad para conocer nuestros deseos y comunicarlos a nuestra pareja.
    • Falta de honestidad, de valor y de sensibilidad para expresar nuestros deseos y sentimientos.
    • El miedo a la emoción y a su expresión.
  • La falta de respeto y los malos tratos en todas sus formas.

Tratamiento

El modo en que el terapeuta sistémico aborda una pareja en crisis comienza por un acercamiento natural mediante un encuentro con ambos en el que el propósito primero es conocer la demanda de cada miembro de la pareja y sus problemas así como su percepción y descripción de los mismos. Sin ponerse de parte de ninguno, el terapeuta se une a ambos para pensar, comprender y definir los problemas de nuevas formas que faciliten su solución. Observará e indagará en los lados fuertes de ella, la pareja y de cada componente para nombrarlos y utilizar las estrategias adecuadas. Facilitando la comprensión del problema o problemas nucleares elabora un plan de acción para afrontarlos y reducirlos progresivamente. Facilitará y mejorará la comunicación de las emociones positivas y negativas así como de las necesidades. Creará un clima de equipo donde ambos sentirán que son tratados con respeto, que sus cualidades y virtudes son apreciadas, que no son perfectos y que los errores entran dentro de los aprendizajes que están realizando. Se sentirán ambos caminando con fuerza y determinación hacia la meta común de resolver sus problemas para crecer ambos y ver crecer su amor y su unión.

Contactame

¿Tienes problemas de pareja que te gustarían solucionar?

Con dudes en consultarme para ayudaros a volver a ser una pareja feliz
Contactame

Temas Relacionados:

Déficit de Autoestima, Frustración y Desesperanza